viernes, 13 de junio de 2014

COMO TRATAR CON EL DOLOR predica escrita‏

Como tratar con el dolor. 


En Juan 16:33 dice “En el mundo tendréis aflicciones,
pero confiad yo he vencido al mundo”.

No tengo que preguntarles cuantos han tenido que
pasar por aflicciones, creo que todos nosotros en
alguna medida hemos tenido que tratar con las
aflicciones que trae el mundo. Si usted vive cualquier
cantidad de tiempo le va a tocar a usted una aflicción.
Pero nosotros tenemos una gran promesa, una gran
verdad y eso es que Jesucristo está al lado de nosotros
en cada una de nuestras aflicciones y nos ayuda a
superarlas y a salir adelante.

Si está pasando por una aflicción, no se quede en la
aflicción, siga pasando. Si le está tocando recibir algún
golpe muy fuerte, siga caminando y ojala usted me de
la oportunidad de a través de la palabra de Dios
enseñarle a usted a como no dejar que las aflicciones
lo venzan a usted sino que usted venza a las aflicciones
en el nombre de Jesús.

De eso vamos a hablar de como usted puede salir
adelante a pesar del dolor que la vida les trae. Hay 3
diferentes clases de dolores. Obviamente hay dolor físico
y hay alguna gente que vive con dolor físico toda su vida.
Dios ha hecho muchos milagros a través de la oración.
El Señor no quiere que usted viva con dolor físico, de
hecho la biblia declara que el llevo nuestras
enfermedades y nuestros dolores en la cruz del calvario
y que nosotros podemos apropiarnos de su sanidad.

Hay otra clase de dolor, es ese dolor emocional. Es el
dolor que vivimos cuando sentimos diferentes
emociones encontradas, angustia, sentimos enojo, odio,
ese dolor que hay adentro de las emociones y hay mucha
gente que también vive su vida emocionalmente
paralizada por el dolor emocional que están albergando
en su corazón; y también para eso hay respuesta.

Pero quizá la tercera clase de dolor es el más doloroso, es
el dolor relacional, ese es el dolor que sentimos cuando
alguien nos  ha dado la espalda, cuando alguien que hemos
querido nos ha calumniado, alguien con quien nosotros
vivimos y con quien caminamos tantos años, de repente
darnos la espalda y traicionarnos, decir mentiras acerca de
nosotros. Esta es la clase de dolor que muchos de nosotros
vivimos sin jamás recuperarnos de esa clase de dolor. Yo me
voy a enfocar principalmente en esa clase de dolor, porque
es la clase de dolor que nos toca a cada uno de nosotros vivir.

Todos nosotros tenemos un amigo con el que caminamos por
un tiempo, que de repente, por alguna razón, nos dio la
espalda, se dio la media vuelta y se marchó, y el dolor que
sentimos en ese momento fue algo realmente inexplicable.
Algunos de ustedes están sentados aquí hoy después de haber
entregado años a un matrimonio, de repente ese caballero o
esa dama le dio a usted la espalda y salió y le traicionó. Hay
tantos dolores que el enemigo con mucha astucia trae a
nuestras vidas para traernos parálisis emocional y hay gente
que se detiene toda su vida en esos dolores
y nunca salen adelante.

Confiad, Jesús está contigo, es cierto que esos dolores duelen,
pero confía Jesús está caminando contigo y él te quiere sacar
adelante, él quiere regresarte esa sonrisa que te caracterizaba,
él quiere regresarte ese gozo por la vida que tu algún día tuviste.
Esas son las buenas noticias del evangelio que Jesús está con
nosotros en medio de nuestras angustias más profundas.
Todo depende de cómo usted y yo tratamos con esos dolores.
Si algunos de nosotros abrazamos ese dolor y lo hacemos muy
nuestro y no salimos adelante, ese dolor a usted lo va a destruir y
mi deseo es ayudarle a usted a desechar ese dolor y a
seguir caminando con Jesús.

Voy a hablarles de las cosas que usted no debe hacer con el dolor.
Y es muy curioso que estas seis cosas que les voy a hablar, son casi
las que siempre hacemos; es casi natural hacerlo y entonces quiero
alertarnos a que si usted está pasando por cualquier dolor, esto es
lo primero que usted no debe hacer.

Número 1: Si usted tiene un dolor adentro, no lo ignore.

Muchos tienen la mentalidad de avestruz, que cuando ellos tienen
un dolor en lugar de tratar con el dolor, tratan de ignorarlo, lo que
no se dan cuenta es que la cola (como el avestruz) todo el mundo
la ve, todo el mundo se está dando cuenta que usted tiene la cabeza
ahí metido en la arena y su colota está arriba y todo el mundo sabe
que usted está ignorando algo que necesita tratar.

Yo escuché la historia del hijo de uno de los presidentes de esta
nación, que un día estaba jugando el tenis y se le hizo una
ampolla en el pie derecho y él pensó que era una ampolla sencilla
y tranquila, no hizo nada, no le aviso al doctor, lo ignoro,
simplemente dijo: “esa ampolla se me va a quitar” y dentro de
dos semanas estaba muerto el muchacho, porque en lugar de tratar
con el dolor y tratar con la ampolla en buscar ayuda, simplemente
lo ignoro y se convirtió en gangrena, se invadió el cuerpo de toxinas
y lo mató. Así hay muchas personas que piensan que si se quedan
con la cabeza en la arena, el dolor se les va a ir.

Han escuchado ustedes esa frase que dice “Todo sana con el tiempo,
el tiempo sana todas las heridas” Yo no sé quién invento esa mentira,
porque muchas veces usted se ha dado cuenta que con el tiempo
usted todavía tiene ese dolor ahí adentro, y si no trata con ese
dolor, y muy específicamente, si no lo pone debajo de la sangre de
Jesús y permite que el Señor rompa esas cosas, ese dolor se le va a
convertir en una ampolla, se le va a hacer gangrena espiritual y
usted es el que va a pagar el precio de la muerte, simplemente
porque no trato con el asunto. Necesitamos tratar con el asunto,
necesitamos darle cara a la cosa, no lo podemos ignorar.  Muchas
heridas se ponen hasta peor con el tiempo si no las tratamos bien.




Dios te bendiga,
www.AvanzaPorMas.com
"Estamos para bendecirte"

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